marzo 28, 2005

Thais.

Y lo que fué no es tuyo


Leyendo el blog de Princesa Triste
me vinieron a la memoria todo lo que viví con una mujer a la que llamaré (para protejer al
inocente) Thais.

Basicamente, leer el blog de la Princesa Triste fue como ver -no recordar, ver- como
era la vida de Thais en sus primeros 6 años despues de sus 18.

Thais era y es una mujer hermosa. Aunque media escasamente 1.50 mts de estatura, tenia una figurita
de niña buena parecida a ....esta(aguas,
es una imagen enorme). ¡De verdad!

Pero lo que la hacia diferente era su relación con los hombres y por supuesto, su relación con el
sexo. Aqui es donde pareciera que las aventuras de la Princesa Triste se entrelazan con las de Thais.

Debo reconocer que mi estúpida mochería no me permitió tratarla bien del todo como ella se merecia.
Al principio, nunca me pareció correcto que ella anduviera brincando de cama en cama, con los pormenores que eso implicaba. Me imaginé que era una zorrona de miedo, capaz de destruir hombres
a cada segundo. (Lo que llegó a suceder)

Nada mas lejos de la verdad.

Azares del destino hicieron que nos volvieramos amigos. Yo contaba con cierto poder en mi empleo,
el cual me facilitaba la oficina cada vez que yo quisiera. Pronto, las visitas para ir a navegar
en Internet se hicieron frecuentes.

Siendo francos, jamás consideré que me hiciera caso. Mi imagen en el perfil de Blogspot me
define perfectamente. Cuando ella me dió su amistad, la vi mas como una curiosidad (hey, es una
zorra) que como una oportunidad para tener sexo.

Esos meses fueron bastante reveladores. Detras de ese zorrón encontre una mujer llena de miedos
y traumas. Leer el diario de la princesa triste es como ver la vida diaria de Thais hace 7 años.

Thais era el resultado de una canita al aire de su mamá. Por lo tanto,
se conjugaron las culpas y los deseos frustrados en un solo coctel que resultó demasiado para
la vida de Thais.

A Thais se le exigió casarse con un riquillo inglés -casi lo consigue-, conseguirse un hombre
que la $o$tuviera económicamente, o un hombre con un buen nombre.

Thais era una mujer insegura de lo que sentia y queria, pero pronto encontró que podia tener los hombres que quisiera. Efectivamente, como a Princesa Triste, garrotes no le faltaron. Vi pasar ante mi muchos hombres que gozaron de ella.Incluso fuentes fidedignas indican que tambien pasaron dos o tres chavas.

Lo único
que le faltó fue alguien que la escuchara. Y lo tuvo en mi.Al menos parcialmente.

A mi me sorprendió lo relativamente fácil que fue entrar a su cama. Solo la escuché. Me sorprendió ver que en cuestiones amatorias no era muy ducha -tenía 20 años- y que le gustaba experimentar.
De vez en cuando soltaba ideas como tener un trio, estar con otra mujer, platicarme sus fantasías...

Lo admito. Ella me sacó provecho mientras pudo. A travez de mí, consiguió chamba en varios lados, le presté dinero y al final se ligó a uno de mis empleados. En mis narices.

Todo se complicó aun mas cuando me enfermé y quede convaleciente durante 6 meses. Ella me comentó
vagamente que Fulanito la habia invitado a salir. Lo siguiente que supe fue a travez de una llamada telefónica donde me visitarian en el hospital ella y su novio.

Reconozco que no pude ni puedo ser como el novio que Princesa Triste tiene. Fulanito tampoco lo era,
pero tenía -tiene- mas cultura que yo, habia viajado, y hablaba francés, idioma que a ella le fascinaba. Porque a diferencia de Princesa Triste, Thais era irremediablemente culturosa.

Ella se enamoró de veras de ese tipo. Todavia, en sus momentos de duda, tuve que tragarme
mis confusiones y decirle que dejara sus traumas maternos si queria ser feliz con Fulanito.

La piedra de toque fue cuando ella me confió que andaba con un amigo de la escuela y planeaba cortar a Fulanito. Decidí aprovechar la oportunidad y por "accidente" la información llegó a los
oidos del atribulado novio.

Ovidio decía que la mejor manera de fortalecer una relacion de pareja era acosando al par de tórtolos con una amenaza común. Fulanito lloró ante mi. Me juró que la amaba. Y me juró tambien que apesar de lo que ella fuera -una zorra, como se lo advertí-, iba a aguantar vara y a estar con ella hasta donde se pueda.

Desde entonces Thais dejó de hablarme. Obviamente, me habia enamorado de ella. No queria aceptarlo
y cuando me di cuenta ya era tarde para hacer algo al respecto. Igual no hubiera sabido que hacer, puesto que su capacidad
en muchas cosas me superaba en creces. Sobre todo en el manejo de sus emociones. Solo años despues pude alcanzar su nivel de callo que ella tenia a sus 22...

La historia termina con una boda. A pesar de todas las adversidades, Fulanito se vuelve Don Fulano
y se casa con Thais. Lo último que sé es que ella es una feliz abogada y tienen una preciosa hija.

Fulanito logro algo que el novio de Princesa Triste tiene: una gran capacidad para ofrecer
una seguridad económica y emocional a Thais. Encontrar ese equilibrio entre sus traumas
y lo que realmente queria fue lo mas dificil para ella.

Lo que mas me llama la atención es que hasta algunas frases de Princesa Triste son iguales
a las que decia Thais. Su anorexia, sus ideas del sexo, hasta sus accidentes..Estas dos
mujeres se reconocerian si se vieran a los ojos.

¿El blog de Princesita Triste terminará como la historia de Thais?

Ojalá que Princesa Triste encuentre lo que busca.Y que sea feliz.

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3 Comentarios:

Blogger Aiu said...

Interesante historia, me agrado aunque parece más para desahogarte por el desamor que por querer que Princesa tenga una vida feliz. Asi lo siento y disculpa si no es asi.

Saludos.

6:19 p.m.  
Blogger los recuerdos del porvenir said...

Si Eliud, adivinaste.
En efecto Quinty, tambien estuve por ahi.

lrp

11:44 p.m.  
Blogger Gabriela Zayas said...

Hay una novela de Almudena Grandes que se llevó al cine: "Malena es un nombre de tango". Me chocó ver de nuev el rollito "la-niña-que-se tira-a-todos-porque-está-traumada-por-una-infancia-del-carajo", etc. etc...¿Cuando se va entender que ser sexualmente promiscua no es ninguna tara?

6:59 a.m.  

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